Vigílame mientras me respiras en la nuca,
no despiertes a la tentación diosa poderosa,
que en un brindis cambia tu rostro
por el de otra.
Vigílame que aun sigo despierto,
muerde mis labios buscando una pista,
ella ya jugó su juego, es hora de que lances los dados,
lo que un tercero haya hecho con mi cuerpo
es un derecho adquirido, soy un simple bien mueble
que se trade por un pacto de mejor comprador.
Vigílame en silencio hasta que me haya dormido,
ya que si duermes primero dejaré tus sábanas
para ser vigilado por otros ojos.


Excelentes escrito muchas Felicitaciones... Hace cerca de un año leo tus poesias... SAludos desde Guatemala
ResponderEliminarEs muy grato para mí saber que estas letras llegan a lectores como tu en la hermana y querida Guatemala... es muy grato para mí, y me motiva a seguir escribiendo y compartiendo estos sencillos y humildes pensamientos.
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