viernes, 10 de agosto de 2012
Mademoiselle
Mademoiselle, hermosa dama, exhuberante y dominante
busca en el cielo una estrella, y en ella
la lejania de este sujeto caminante.
Sonries sin verano y no llueves en invierno,
te imagino en mi país perfecto.
Pero no dejas huellas, no veo tus pisadas,
me has dejado sin aliento y sin tiempo.
Tu ausencia me mata,
¡Oh Mademoiselle no te hagas ahora ingrata!,
sabes que gota a gota mi amor se deshidrata,
mis ojos llueven y mi alma es vana.
No soporto amarte tanto
pronunciandote mas que a mi propio nombre,
te he perdido sin tenerte y le temo a tu silencio,
ya se callaron las voces.
Mademoiselle manda el amor de mi cuerpo
al intrínseco exterior de tu mirada,
calma mi alma quebrando sus ligamentos,
y dile a mi amor ¡ya basta!
No lloro por este amor sin ocaso,
mis lagrimas brotan porque no hay una despedida.
Hermosa Mademoiselle, amada señorita,
te amo tanto que cada noche en mi agonia,
desearía que nos uniera otro historia,
en la que tus huella no se borran de mi vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario